Septiembre ya está aquí y con él llega la vuelta al cole y sus preparativos. Una gran lista de la compra formada por libros, cuadernos, lápices y rotuladores, agendas, gomas de borrar, estuches, mascarillas y un sinfín de material escolar, que se suma a la mochila y, en algunos casos, uniformes. De hecho, Deloitte predice que el gasto este año, en el que la vuelta a la normalidad está más cerca, alcanzará récords en la vuelta al cole, aumentando un 16% si lo comparamos con el mismo período del año anterior.

La buena noticia es que las familias ya no hacen eternas colas para equipar a sus pequeños, ahora realizan la compra online a golpe de clic, sentados en el sofá, acaban en cuestión de minutos y solo tienen que esperar al servicio de entregaque les entregue su paquete.

Desde hace unos años, Internet se ha convertido en un aliado a la hora de preparar el regreso a las aulas como lo confirman los datos del estudio de Deloitte: en 2017 un 21% de los consumidores hacía estas compras online y en 2019 un 32%.

Esta tendencia se ha visto afianzada durante la pandemia, ya que la venta de productos de papelería a través del canal digital experimentó un crecimiento notable. Hasta ahora, la vuelta al cole representaba el 50% de todo el gasto escolar anual, según datos de Sales Layer, pero con el confinamiento y la necesidad de educar y entretener a los niños en casa, se ha convertido en una constante durante todo el año.

Otro de los factores que impulsan las compras online son las herramientas de aprendizaje digital, como tablets y ordenadores, que potencian las ventas de tecnología hasta un 37%. Y para comprar estos productos, los minoristas digitales son la opción preferida de los consumidores, según el mismo estudio de Deloitte.

Una nueva oportunidad de negocio para los comercios, equiparable al Black Friday o las rebajas, y en la que los servicios de delivery juegan un papel crucial en la experiencia de cliente, ya que son determinantes para la satisfacción del consumidor y su consecuente fidelización.

Por ejemplo, un estudio de McKinsey revela que los compradores no solo buscan un precio barato, sino que apuestan por la sostenibilidad. Por lo que los minoristas pueden elegir un servicio de entrega como Stuart, respetuoso con el medio ambiente y con la ciudad en la que opera.

Y otro de los puntos críticos son las devoluciones. Los minoristas deben elegir un servicio de delivery que facilite las devoluciones al consumidor como, por ejemplo, el servicio de devolución simplificada y programada de Stuart. El cliente no debe esperar a que el mensajero recoja su devolución durante todo el día, sino que elige el día, el lugar y el horario, en franjas de 15 minutos los 7 días de la semana, y un mensajero pasará a recogerlo. Así, solo tendrán que preocuparse de que los niños no olviden meter el desayuno en la mochila y coger su mascarilla.

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